Cine Liderazgo

En cada mujer empresaria existe una Miranda Priestly

Influencing-marketingstartup

Recordemos aquel film “The Devil Wears Prada” o “El diablo viste a la moda”, donde su máxima protagonista Miranda Priestly (Meryl Streep) da una cátedra profunda sobre muchos temas, tales como imagen pública, recursos humanos, relaciones públicas y sobretodo sarcasmo.

El nivel de confianza que Priestly proyecta es muy grande. Un aspecto con más peso donde resalta la famosa editora de la revista Runway, es la gestión empresarial. Es decir, ella sabe plenamente cómo llevar una compañía hacia el éxito, superar los límites, destacar por la innovación, el valor agregado y no tenerle miedo a nada.

En realidad, si hacemos una reflexión nos damos cuenta que dentro de cada mujer empresaria existe una Miranda Priestly en potencia.

¿Por qué?

Una mujer empresaria lleva prisa pero tiene pasos firmes, entre sus manos está la curiosidad. Su experiencia siempre la respalda. Tiene paciencia, pero no desea que la hostiguen. Para ella, el tiempo es su activo más valioso y desea utilizarlo de la forma más apta posible. Es respetuosa con las personas sin embargo no se deja intimidar por nadie ni presta atención a comentarios irreverentes.

Miranda Priestly, hace temblar al piso con su seguridad, justo como todas las mujeres emprendedoras que se levantan cada día con un objetivo muy claro en mente. En particular, sabe reconocer el talento y le agrada contar con un excelente equipo de trabajo en el que pueda confiar. A su vez, se rodea de personas que tengan la filosofía kaizen (mejora continua) y valora muchísimo la actitud para enfrentar el día a día.  Saben que Roma no se construyó en un día, pero son perseverantes en la construcción de su éxito.

La mente de las mujeres poderosas es inquieta. Consideran que cada día es una oportunidad de aprender algo nuevo. Además, nunca estará en su cabeza el “no se puede” “no sé” o “es difícil” porque ellas son disciplinadas, hasta autodidactas. No quitan el dedo del renglón. Aceptan que es mejor trabajar unidas para apoyar con más fuerza a la comunidad.  Ellas gozan de empatía y poseen un carisma sublime.

Y por último pero no menos importante, Miranda Priestly y las mujeres empresarias están dispuestas a ir contra viento y marea para alcanzar sus metas.

 

Pd: Si tienes el gusto de colaborar con ellas más te vale que seas una persona muy “open mind” y que disfrutes los retos; esa es la naturaleza de las mujeres emprendedoras.

Te invito a visitar mi blog Blanca Vázquez